Mi casa

Mi casa
© Héctor Garrido

lunes, 9 de julio de 2018

BLOOMSBURY

Estoy  escribiendo unos poemas desde hace más de un año. Y creo que ya puedo empezar a organizar un libro. Creo, no estoy seguro. Les dejo una muestra:

                                                 BLOOMSBURY

Estuve buscando la casa de Virginia Woolf, pero sólo han dejado unas antiguas cabinas rojas de teléfono. Están vacías y muy sucias. Escenografía para turistas. Premoniciones de la intriga. Sucias cabinas donde los dueños de burdeles cercanos (o los encargados o los de marketing, quién sabe) pegan pequeñas stickers con fotos de putas tetonas y provocativas, y las indicaciones para llegar en cinco minutos o llamar y concertar una cita. Me hago una foto y me voy al hotel, muy cerca, en Tavistock Square. Pido un scotch en el bar. Hay una luz mortecina y polvorienta. Un bar con cierto aire deprimente y miserable, para borrachines pobres y solitarios. Saco un recibo que me dieron hoy en alguna tienda y, al dorso, escribo: Atento a las derrotas, a los pequeños percances familiares, a la angustia lacerante, controlo el resplandor para que no disminuya. Oh, qué sonriente, el hombre optimista y sardónico, que se niega a hundirse. A trasmutar en garrapata. Esta noche oscura las pesadillas me hacen despertar asustado y lejos de casa. No sé. Áspero como un tiburón, me sumerjo en aguas profundas y heladas. El whisky es malísimo y este lugar es real pero parece un jodío invento de pésima novela policíaca. ¿Qué hago?

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2 comentarios:

  1. Bellísimo poema. Tiene algo que ver con la melancolía presente en "Morir en París".

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  2. mui bueno..es un escritor do caralho..saludos do Brasil

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